Qué es


mediacion_que_esLa MEDIACIÓN es un proceso en el que un tercero, profesional, imparcial, neutral y sin capacidad de decisión (mediador), asiste a dos o más personas o grupos de personas que han entrado en conflicto, facilitando la búsqueda de soluciones satisfactorias para los implicados, de forma negociada y colaborativa.

Supone una intervención profesional, extrajudicial, voluntaria y no adversarial que promueve y facilita la posibilidad de acuerdos consensuados sobre la base del principio de ganar-ganar (win-win).

Para ello las partes deben responsabilizarse del conflicto, lo que supone, de entrada, reconocerlo, y, -abandonando la reactividad y el victimismo-, adoptar una postura proactiva frente al mismo, con un alto grado de compromiso en orden a su mejor resolución.

La mediación considera que los seres humanos son capaces de resolver por sí mismos sus conflictos y/o disputas en forma efectiva (Marines Suares). Por ello los esfuerzos del mediador deben encaminarse a rescatar esta capacidad negociadora de las partes, este poder intrínseco a la naturaleza humana (empowerment), y, desde ahí, entendiendo el conflicto como inherente a cualquier relación, encararlo como un reto, una necesidad de cambio, una búsqueda creativa de un nuevo equilibrio, una oportunidad para el crecimiento y la evolución.

 

Principios

CONFIDENCIALIDAD, todo lo dicho durante las sesiones de mediación es confidencial. Así mismo el mediador no podrá ser citado como testigo o perito en ningún eventual proceso judicial en relación al conflicto mediado.

VOLUNTARIEDAD, es uno de los pilares básicos de la mediación. Las personas acuden libremente a mediación. Ni los participantes, ni el mediador pueden ser obligados a entrar ni permanecer en mediación: la mediación comienza y termina cuando algunas de las partes o el mediador así lo deciden. En esta voluntariedad radica gran pare de su fuerza.

IMPARCIALIDAD, el mediador no debe tomar partido por ninguna de las partes, garantizando en todo caso el equilibrio entre las mismas a fin de que tengan igual oportunidad de exponer su punto de vista y sentirse igualmente escuchadas.

El mediador, por tanto, no juzga, ni el fin de la mediación es la búsqueda de “la verdad”. No se centra en la culpa, sino en la responsabilidad de cada parte en el inicio, mantenimiento y finalización del conflicto.